Contratar mal un desarrollo de software cuesta el doble: se pierde el dinero y se pierde el tiempo, que casi siempre es lo más caro. Estas doce preguntas separan a un proveedor sólido de uno que improvisará sobre la marcha.
Sobre el proceso de trabajo
1. ¿Qué ocurre antes de que me entreguen una cotización?
Debería existir una etapa de descubrimiento en la que entiendan tu operación. Quien cotiza en la primera llamada está adivinando, y esa incertidumbre alguien la termina pagando: o el proveedor asumiendo pérdidas, o tú con trabajo adicional no previsto.
2. ¿Cada cuánto voy a ver algo funcionando?
La respuesta correcta se mide en semanas, no en meses. Si solo verás el resultado al final, no tendrás forma de corregir el rumbo cuando aún es barato hacerlo.
3. ¿Cómo se gestionan los cambios de alcance?
Todo proyecto cambia sobre la marcha. Lo que distingue a un buen proveedor es tener un mecanismo claro: cómo se cotiza un cambio, quién lo aprueba y cómo afecta al plazo. Sin ese mecanismo, los cambios se convierten en discusiones.
Sobre el equipo que ejecutará
4. ¿Quién específicamente va a trabajar en mi proyecto?
Es frecuente que quien vende no sea quien construye. Pide nombres y perfiles concretos, y confirma que tendrás contacto directo con la persona técnica responsable.
5. ¿Subcontratan el desarrollo?
No es necesariamente malo, pero debes saberlo. Cambia quién responde ante un problema y cómo se protege la confidencialidad de tu información.
6. ¿Puedo ver algo que hayan construido?
Muchos proyectos están bajo acuerdos de confidencialidad, lo cual es legítimo. Pero un proveedor sólido siempre puede mostrar algo: un producto propio, código público o una referencia dispuesta a conversar contigo.
Sobre la propiedad y la continuidad
7. ¿El código fuente queda a nombre de mi empresa?
Debe quedar por escrito, y no solo el código: también los accesos a servicios, dominios y bases de datos. Si la respuesta es ambigua, es una respuesta.
8. ¿Qué tecnologías van a usar y por qué?
No necesitas entender los detalles técnicos, pero sí confirmar que son tecnologías estándar del mercado. Si el sistema se construye sobre una base propietaria del proveedor, cambiar de equipo deja de ser una opción real.
9. ¿Qué documentación recibo al terminar?
Como mínimo: documentación técnica para que otro equipo pueda retomar el sistema, y documentación de uso para tu personal. Sin ellas, la dependencia del proveedor es total aunque tengas el código.
Sobre el dinero y los plazos
10. ¿El precio es cerrado o por horas?
Ambos modelos son válidos, pero implican riesgos distintos. En precio cerrado, el riesgo de una mala estimación lo asume el proveedor. Por horas, lo asumes tú. Si trabajas por horas, exige un tope acordado y reportes de avance.
11. ¿Qué costos recurrentes tendré después?
Alojamiento, dominios, certificados, servicios de terceros y soporte. No forman parte del desarrollo pero sí del presupuesto anual, y conviene conocerlos antes y no en la primera factura.
12. ¿Qué pasa si necesito soporte dentro de un año?
Pregunta por las condiciones del soporte posterior: si existe un plan mensual, cuál es el tiempo de respuesta comprometido y qué ocurre si decides no contratarlo.
Siete señales de alerta
- Cotizan sin preguntar casi nada sobre cómo opera tu empresa.
- El precio es muy inferior al del resto. Suele indicar un alcance entendido distinto, no mayor eficiencia.
- Prometen plazos que no contemplan tu participación en validaciones y decisiones.
- Evitan poner por escrito la propiedad del código.
- No pueden mostrar nada de lo que han construido, ni siquiera un proyecto propio.
- Aceptan todos los requisitos sin objetar ninguno. Un equipo con experiencia siempre encuentra algo que conviene replantear.
- La comunicación es lenta durante la venta. Difícilmente mejorará una vez firmado el contrato.
Cómo comparar propuestas que parecen iguales
Cuando tienes tres cotizaciones con precios distintos, la comparación directa induce a error. Normaliza primero estos cinco puntos.
| Punto a verificar | Qué preguntar |
|---|---|
| Alcance | ¿Los tres cotizan exactamente los mismos módulos? Con frecuencia el más económico incluye menos. |
| Pruebas | ¿Está incluido el trabajo de control de calidad o se asume que el cliente lo detectará en uso? |
| Migración de datos | ¿Se contempla trasladar y limpiar la información histórica? Es una partida que se omite a menudo. |
| Capacitación | ¿Incluye sesiones con tu equipo y documentación de uso? |
| Soporte posterior | ¿Cuántos meses de corrección de errores están incluidos sin costo adicional? |
Una vez igualados esos cinco puntos, las diferencias de precio suelen reducirse bastante, y la decisión pasa a depender de con qué equipo prefieres trabajar durante los próximos meses.
Ponnos a prueba con estas preguntas
Nuestra metodología está publicada etapa por etapa, y respondemos las doce por escrito antes de que firmes nada.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si un proveedor de software es confiable?
Pide ver código o sistemas que hayan construido, pregunta quién específicamente trabajará en tu proyecto y verifica que la propuesta incluya el alcance desagregado y la propiedad del código. Un proveedor confiable acepta esas tres verificaciones sin incomodarse.
¿Conviene contratar a un freelance o a una empresa?
Un freelance suele ser más económico y adecuado para proyectos acotados. Una empresa aporta continuidad: si una persona deja el proyecto, el conocimiento no se va con ella. Para sistemas que la empresa usará durante años, la continuidad pesa más que el ahorro inicial.
¿Qué hago si ya contraté a alguien y el proyecto se estancó?
Solicita el código fuente y la documentación, que deberían ser tuyos, y pide una auditoría independiente del estado real del desarrollo. Con frecuencia se puede rescatar buena parte de lo construido en lugar de empezar de cero.